"Spamming, una práctica que afecta a la comunidad de
Internet."
Agosto de 2000
Edmundo Valenti,
Presidente ISOC.Ar,
Capítulo Argentino de la Internet Society
"El spamming es la maldición del correo electrónico
y los newsgroups en Internet. Puede interferir seriamente con los servicios
públicos, además del efecto que puede tener sobre el sistema
de e-mail de un individuo. Los spammers, en efecto, están robándoles
recursos a los usuarios y a los proveedores de servicio sin compensación
ni autorización".
Vinton Cerf, Chairman de la Internet Society y Miembro del Directorio
de ICANN (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers); considerado
uno de los padres de Internet.
Las palabras de Vinton Cerf ponen en una adecuada perspectiva el tratamiento
que debe dársele a la práctica del spamming, ejercicio
que afecta a los usuarios y a los proveedores de servicios y accesos
a Internet.
El spamming, tal su denominación en inglés, consiste en
el envío masivo de correo electrónico no solicitado (unsolicited
bulk e-mail, UBE) con propósitos que pueden ser comerciales,
informativos, políticos o de cualquier índole. Los envíos
llegan a usuarios que no han expresado previamente su interés
en recibirlos.
Según la intrusiva mecánica del spamming, un día
cualquier un usuario abre su casilla de correo y encuentra numerosos
mails que no solicitó. Cómo el usuario no conoce el origen
de los mensajes y el propietario de la dirección de procedencia
generalmente no muestra intenciones de finalizar su acoso, el usuario
debe proceder a eliminar resignadamente los envíos cada vez que
es víctima de un spammer.
No encontramos en lo descripto grandes diferencias con las promociones
y otras comunicaciones que, por vía postal, se reciben y están
destinadas, en la mayoría de los casos, al cesto de papeles.
Pero una clara desigualdad es que el usuario de Internet es quien paga
el tiempo telefónico de su conexión para recibir la información
que no solicita.
Para el usuario, entonces, el Spamming es similar a cualquier envío
masivo postal, pero con el franqueo a pagar por el destinatario.
En cuanto a los proveedores de servicio y accesos a Internet, éstos
dimensionan sus servidores y el ancho de banda de sus vínculos
en función de la cantidad de usuarios y el denominado "uso
estadístico" que los mismos hacen de los recursos.
Cuando un spammer actúa, genera una alta demanda y compromete
la disponibilidad de los recursos. Frente a esta situación el
proveedor tiene dos caminos: o redimensiona los recursos de acuerdo
a esta demanda artificial o penaliza a sus usuarios dejando degradar
su disponibilidad.
Revisemos una hipotética situación. El spammer se propone
enviar un mensaje a 300.000 destinatarios. Para ello sólo debe
enviarlo una vez porque es el server del proveedor el que debe generar
los 300.000 mails correspondientes. A partir de esa situación,
los vínculos son ocupados por la masa de datos resultantes (este
es un simple ejemplo, AOL estima que cerca del 30% de su tráfico
de correo en USA es originado por spammers).
El bajo costo que significa para el spammer su acción, tiene
un correlato en el conjunto de cargos que le genera a los proveedores
de servicios y accesos y a los usuarios.
La práctica consiste entonces, en tomar indebidamente recursos
de la Comunidad para posibilitar beneficios particulares. Dicho en otras
palabras, sustituye con recursos ajenos tomados sin consentimiento la
falta de recursos propios.
Algunos autores, a los que adhiero, asocian esta figura a los delitos
ecológicos. Cuando una fábrica arroja deshechos industriales
en un arroyo, en lugar de reprocesarlos y neutralizarlos - para lo cual
debió invertir en el equipamiento necesario -, utiliza y daña
recursos de la Comunidad.
Los proveedores de servicios que son afectados en mayor cuantía
procuran utilizar diversas técnicas para neutralizar el spamming.
Esta acción genera, a su vez, acciones de defensa de los spammers;
una de sus armas más comunes es fraguar su dirección de
origen para no ser reconocidos. Esta acción fraudulenta involucra
al server emisor, utilizado sin el consentimiento de sus propietarios.
Otro interesante aspecto sobre recursos afectados por el spamming es
la utilización indebida de infraestructuras privadas de las organizaciones,
particularmente las del Estado.
Los recursos de una dependencia cualquiera del Estado están destinados
a cumplir con sus objetivos específicos. Cabe preguntarse si
cuando un spammer envía mails a usuarios de una repartición
pública no está violando normas ya vigentes, pues hace
uso de la infraestructura de la misma para fines ajenos a los propósitos
de la entidad.
En cuanto a los Usuarios, el spammer sabe que su acción afecta
a muchos en muy poca cuantía, por lo que es difícil que
algún afectado se tome el trabajo de producir un reclamo.
Sólo una acción de difusión y reprobación
desde la Comunidad Internet podrá poner freno a este flagelo.
Este es el modo más eficaz, sobre todo mientras no existan leyes
que impidan o limiten estas prácticas que afectan la Red de servicios
de Internet y que agravian a su Comunidad.
Finalmente algunos comentarios prácticos.
§ Los mails enviados en forma masiva o spamming incluyen habitualmente
una dirección de correo para solicitar ser dado de baja. NUNCA
LO RESPONDA. Solo estará confirmando dos cosas: que su dirección
de mail es correcta y que es utilizada. Si responde aún reclamando
SOLO ESTARÁ ASEGURANDO SU PRESENCIA EN FUTURAS LISTAS.
§ Se han detectado algunos envíos que afectan de un modo
u otro el comportamiento de equipo al abrirlo. Lo mejor es BORRARLO
SIN DUDAR.
§ Aunque lo que le ofrezcan suene de interés tenga presente
que si se responde o se accede al site que promueven se está
contribuyendo a fortalecer un sistema que afecta a la Comunidad de Internet,
de la cual Ud. también es parte.
§ Es habitual en los servicios de webmail, como Yahoo, Hotmail,
UOL, y otros, que contemplan en sus Términos de Servicio la expresa
prohibición del spamming. Disponen también de una dirección
de correo donde informar aquellos casos de spamming, donde el originador
o la dirección "para solicitar la baja" pertenecen
a sus servicios. En esos casos no olvide informar el incidente. Para
ello, reenvie el mail recibido por spamming antes de borrarlo, por supuesto.
Publicado en: NoticiasdeInternet.com, Agosto de 2000